Relaciones

¿Cómo olvidar a tu ex?


Tal vez te haya pasado, o tal vez aún no, pero seguro que algún día te verás en el intrincado proceso de dejar ir a esa persona que algún día formó parte importantísima de tu vida.

Para olvidar a una ex pareja hay miles de consejos, guías, puntos a seguir y condiciones a considerar; sin embargo, dar consejos o puntos de vista e intentar escucharlos, es la parte más simple del proceso, la cuestión está en aceptar que hay un cambio en nuestra vida y que habrá cuestiones a implementar.

Es por lo anterior que aquí en BDH te dejamos algunos consejos para que este proceso sea un poco menos complicado, recuerda que estos no son mandamientos, puesto que ni somos gurúes ni tú un ser sin libre albedrío; pero recuerda que cada decisión que tomes tendrá sus respectivas consecuencias, buenas o malas, en tu vida o en la de los que te rodean… Habiendo dicho esto, esperemos despejes tu mente, encuentres un poco de neutralidad y tomes nota:

1.- No seas egoísta.- Ni contigo ni con los demás, atravesar por un deambular emocional sin duda te traerá horas de reflexión, tanto en solitario como en compañía, por lo que hablar del caso es el primer paso: no seas económico en este aspecto si lo que deseas es ser escuchado, mereces la atención y comprensión de aquellos en quienes has depositado tu confianza; sin embargo, recuerda que el mundo sigue girando, y que a pesar de que tus amigos, compañeros, terapeutas y familiares te ofrezcan su plena atención y tiempo, tienes que comprender que su vida no se mueve a tu alrededor, que tienen sus propias complicaciones y requieren su propio tiempo. Además, y sobre todo si has tomado la sabia decisión de acudir con un terapeuta (de preferencia para tu día a día, ya que es una práctica muy sana, y no solo por cierto detonante), recuerda que el diálogo debe avanzar, que así como necesitas un tiempo para ser escuchado, la recuperación, asimilación y/o superación requieren esfuerzo, ¡por favor, no te quedes sumido en el mismo círculo vicioso!

2.- Hay que aprender, no olvidar.- Hasta la coronilla nos tiene la famosísima un clavo saca a otro clavo, y a pesar de que muchos civiles la consideran como una máxima de las relaciones, bien te podemos decir que sustituir no es superar. De poner en práctica esta labor podrías caer en una conducta deficiente y adictiva, en la que busques siempre la compañía de alguien más para dejar de pensar en tu ex, ¿co-dependencia?, ¡para nada sano! Lo mejor es llevar a cabo un proceso, aunque sea más lento, de superación, en la que no suprimas además aquellos recuerdos que ambos labraron juntos, seguramente hubo buenos momentos, los cuales forman parte de tu vida y de tu identidad; es mejor recordar lo bueno, aprender de los errores y estar listos para la siguiente movida.

3.- Llénate de actividades.- Cada persona es un mundo, y así como no todos sobrellevamos de la misma manera un duelo, un nacimiento, un éxito o fracaso, no todos prestaremos la misma atención a esta transición; además, mucho dependerá del trasfondo de cada relación que ha terminado, por lo que algunos de los consejos más generales serán los siguientes:

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  • Ocúpate, llenar tu tiempo con diversas actividades te sacará del ocio y del inminente proceso de ver moros con tranchete.
  • Escribe, parte del ser escuchado y escucharte puede tomar mejor forma si lo anotamos (además que contrarresta lo efímero de una conversación), de esta manera conocerás más a fondo todo aquéllo que funcionó y lo que no en tu pasada relación, además que es un ejercicio introspectivo eficiente.
  • Guardar o deshacerte de los recuerdos, tal como las memorias de nuestra relación, debemos discernir entre aquellos objetos que hayan formado parte de la misma o nos la recuerden; como mencionamos, no se trata de eliminar ese capítulo de nuestra vida, pero sí de aprender a vivir con ello, por lo que habrá detalles que tal vez resulten demasiado incómodos o lastimeros como para seguir conservándolos, te recomendamos un análisis general de todos tus bienes y una mentalidad neutral.

4.- Vive y deja vivir.- Si ya estás en ese punto en el que todo vuelve a la normalidad, en el que puedes hablar sobre tu relación pasada como algo que fue y no como una herida latente o un recuerdo traumático, es porque vas por buen camino, sigues viviendo; y así como tú has vivido una transición, quien fue tu pareja seguramente experimenta una situación similar, por lo que si la naturaleza de la relación lo requiere y aún forman parte mutua de sus vidas, no traigas a colación puntos de un pasado que no servirán para crecer de manera constructiva; acepta el proceso de la otra persona, de necesitar ayuda, encáusalo para que encuentre de nuevo la neutralidad en la vida y, esperemos, el mejor escenario cobre vida: tal vez no queden como amigos, ni siquiera como buenos compañeros, pero que no les cause conflictos el hecho de encontrarse ni intercambiar palabras o memorias. De ser capaces de llevar esto a cabo, será una buena señal de madurez en ambos, y seguro de gran ayuda en sus relaciones futuras y en la vida en general.

Como dijimos, esto es una guía básica de recomendaciones para vivir esta nueva etapa de vida, por lo que intentar mantener un amplio criterio y esforzarte será de las mejores decisiones… ¡Buena suerte!

Fuente: Redacción


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