Éxito y Dinero

Procura que el entretenimiento tecnológico no se transforme en vicio financiero


Nos encantan, amamos e idolatramos las benditas innovaciones tecnológicas del entretenimiento, luchamos por gozar del privilegio de llegar a casa y perdernos horas viendo series o películas en Netflix, no nos rendimos hasta que nuestro Spotify no recita comerciales y nos deja elegir la canción que se nos de la gana camino al trabajo, también ahorramos hasta conseguir esa consola, ese celular, esa Mac que tanto necesita un hogar lleno de amor; pero entre esas y otras cosas, ¿cómo nos pueden estar llevando a la ruina estas inversiones?

Pagar por membresías para ver series online, tener acceso ilimitado a ciertos contenidos, o jugar con personas de todo el mundo, son los gastos más populares y que generan más merma en las finanzas personales. 

Sin embargo ¿sabemos qué es la innovación?, pues según el Departamento de Comercio de los Estados Unidos, la innovación es el desarrollo e implementación de nuevos o mejorados productos, servicios, procesos, estructuras organizacionales y hasta modelos de negocios que crean valor para el cliente, y una rentabilidad financiera para las empresas.

Queramos o no, ya muchos contemplamos en nuestro presupuesto estos pagos  y destinamos grandes cantidades para ellos, pero recordemos que todo abuso genera vicios y los vicios financieros son letales.

Un vicio financiero es cuando se adquiere algo a un alto costo, que para muchos es irracional, ridículo, extraño, pero para el que lo compra es una necesidad, o eso quiere creer. La innovación ha modificado estos vicios, por ejemplo, antes era más popular que se hiciera vicio ir a partidos de fútbol, al cine, comprar historietas, entre otras; actualmente se van desplazando cada vez más por la tecnología.

Para combatir los vicios financieros es recomendable tener un control de lo que se esta gastando, asesorarse e investigar, desde conocer lo que nos conviene más hasta las facilidades de pago en el mercado.

Controla mediante un presupuesto las cantidades monetarias que tienes disponibles para entretenimiento; es decir, tienes que medirte a la hora de comprar vidas extra o herramientas de juego y pagar membresías…

Fuente: El Economista


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