Cuidado Personal

¿Eres de los que no se lavan el rostro?, aprende por qué y cómo hacerlo…


Ser hombre no los hace inmunes ni intocables, así que tampoco es pretexto para no ser cuidadosos con su higiene personal, que además les va a prevenir desagradables sorpresas y hasta enfermedades. Esta vez vamos a hablar sobre el lavado del rostro, que muchos no toman en cuenta y nunca practican, se van a dormir así con toda la mugre y la grasa acumulada del día, y peor si trabajan en áreas muy contaminadas, no quiero ni imaginar cómo están sus poros…

Debes de saber que lavar tu rostro te va a beneficiar mucho, tanto que van a dejar de salirte tantos puntos negros y granos, pero también previene arrugas tempranas -sabemos de su pánico a envejecer- o enfermedades de la piel; se considera que es un básico del cuidado, tan importante como cepillar tus dientes o ducharte, ya que tomes esa costumbre incluye usar protector solar, que es otro paso que jamás debes olvidar.

Pero ahora sí, a lo que nos compete, vamos a decirte cómo lavar tu rostro, porque no vayas a querer tallarte como si limpiaras un sartén cochambroso

  1. Lava tus manos. No trates que se laven al mismo tiempo manos y rostro, porque si comiste algo que te embarró de chilito los dedos vas a desear ponerte hasta hielos. También es una manera de no llevar gérmenes extra a esa zona tan delicada.
  2. No uses cualquier jabón. Investiga en internet o pide ayuda a una amiga, a tu mamá o a tu hermana para que sepas qué tipo de piel tienes, puede ser seca, grasa o mixta; ya que sepas que tipo de piel tienes puedes comprar el limpiador que se adecue a ella, hay miles de ellos en el mercado, varían de precios, olores y hasta sabores
  3. Cómo lavar. Moja tu rostro con agua tibia, no muy caliente porque daña la piel, ahora aplica gotas del limpiador en las yemas de tus dedos y frota unas con otras; coloca en el rostro y da un ligero masaje circular durante 30 segundos, el masaje debe ir siempre hacia afuera del rostro y no tocar el área de los ojos. Ya hecho esto, recuerda frotar el cuello y enjuagar con agua tibia. 
  4. Agua fría como reafirmante natural. Ahora con agua fría, no helada, moja tu rostro para ayudar a cerrar los poros y reafirmar las células. 
  5. Seca tu rostro con una toalla limpia (que sea sólo para eso, no la del todo el cuerpo con la que te secas hasta los pies), no talles, sólo colócala encima y presiona ligeramente con las manos para que absorba.  
  6. Si te pones más creativo, aquí usa tu crema facial o de perdido tu crema favorita
  7. Esto repítelo todas las noches y en las mañanas hazlo pero no con tanta fuerza, que sea más delicado.

 

Fuente: Redacción


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