Ocio

¿’Andar en las nubes’ nos hace infelices?


Si estás enfocado, estás a un paso de la sonrisa eterna

A ver… ¿de qué te sirve ponerte a pensar en que si le apagaste a los frijoles, que si tu novia se va a enojar porque no vas a notar el cambio de rubio cenizo a rubio cobrizo que se hizo en los rayos del cabello, que si hubieras estudiado para doctor igual no te gustaría pero vivirías a todos lujos…? ¿Encuentras algo productivo en estos cuestionamientos?

¿Cuántas veces no vas caminando por la calle y ni te acuerdas si le cerraste a la puerta de tu casa? Te regresas, a veces está cerrado, otras no, como si el azar te quisiera hacer sentir culpable o un distraído con suerte. Pues te tengo noticias: vivir en automático, te hace infeliz. 

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Es más satisfactorio vivir el aquí y el ahora. Imagen por:frasesytablones.blogspot.com

Un estudio publicado en la revista Science, afirma que el 50% de nuestro tiempo lo vivimos en las nubes, papaloteando con la cabeza en todo, menos en lo que estamos. A veces mandamos a volar nuestra mente al futuro, al pasado o de plano al limbo donde están las cosas que jamás sucedieron ni sucederán. Tanto es nuestro afán de atrapar moscas, que hasta una vez por minuto nos evadimos de la realidad. 

Todo esto lo monitorearon investigadores de Harvard a través de una aplicación para iPhone, con esta siguieron a 2 mil 250 personas adultas con edades en torno a los 34 años. La app les pedía cada cierto tiempo que valoraran cómo se sentían en ese momento en un rango de 0 a 100 (desde muy tristes a muy contentos). Después, les preguntaba qué actividad estaban realizando en ese momento y, por último, los participantes debían responder a la cuestión: “¿Estás pensando ahora mismo en algo diferente a la actividad que estás realizando?”. Empezando porque era obvio que se distraían con la chunche preguntona, ya se imaginarán las respuestas…

Los resultados arrojaron que las personas eran más infelices cuando se encontraban en un momento de desconexión mental. Por alguna razón, muchas religiones y filosofías orientales otorgan a la capacidad de concentrarse en el “aquí” y el “ahora”, la facultad de proveer felicidad; de ahí que el “estar en todo, menos en misa” (diría mi abuelita) nos genere una factura tan cara. Practicar yoga, meditación y todas esas actividades que nos regresan al presente, son adecuadas para entrenar la mente.

Ahora que si no te gusta eso de andar en silencio mientras te inmiscuyes en tus pensamientos, resulta que los datos también revelaron que los participantes acostumbraban a dispersar su mente mientras realizaban cualquier tarea, excepto cuando mantenían relaciones sexuales. Cosa que nos deja pensando sobre los beneficios de echar un brinco… y no me refiero a pasar las lagunas artificiales que se generan en los baches por estas épocas de lluvias.
Fuente: Redacción
Por Nelda Cardentti

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